UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRES BIBLIOTECA CENTRAL LA PAZ -- BOLIVIA UNIVERSIDAD MAYOR DE SAN ANDRÉS FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN J\\,,.1 BON\q'• BIBLIOTECA HEMEROTECA 2- CENTRAL REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN VOL. 9 N2 14 LA PAZ - BOLIVIA 2005 BIBLIOTECA CENTRAL Fecha {le Ingreso Registro Por Donacion ) Canje C Compro ) Otros ( Procedecia CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA DIRECTOR DE CARRERA Lic. Arzíl Aramayo G. COMITÉ EDITOR Lic. Freddy Luis Maidana R. Lic. Luis Oporto Ordoñez Univ. Israel Pedro Vasquez B. Univ. Valentin Víctor Titto Beltrán Univ. María Elena Flores Bautista DISEÑO Y DIAGRAMACIÓN: Marcelo Veizaga B. L. Fernando Chambi C. FOTOGRAFÍA PORTADA:. Expediente sobre el hogar de Niños en Tacata (Cochabamba). Archivo Histórico de la Minería Nacional (COMIBOL). 1492 DEPOSITO LEGAL: 4-3-1 403-97 CANJE Y SUSCRIPCIONES: Carrera de Bibliotecología y Ciencias de la Información Av. 6 de Agosto 2080 (Casa Montes 1° Piso) Tel. (591-2) 2444167 Cajon Postal: 1386 La Paz, Bolivia IMPRESIÓN Industrias Gráficas DRUCK S.R.L. Telf. (591-2) 2492406 El comité editor no se responsabiliza por las opiniones expresadas en los artículos firmados ni comparte necesariamente las ideas expresadas en los mismos. 2 ARZIL ARAMAYO G. DIRECTOR CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN DOCENTES DE LA CARRERA FELIX ALANOCA CHAVEZ ARZIL ARAMAYO GOMEZ FERNANDO ARTEAGA-FERNANDEZ RAMIRO BARRENECHEA ZAMBRANA ARMANDO BLACUTT VILLEGAS MARGOT CAVERO CONTRERAS GERMÁN CHOQUE CONDORI ARMANDO GUTIÉRREZ MARTÍNEZ FERNANDO MACHICADO MENDOZA FREDDY Luis MAIDANA RODRÍGUEZ ELIANA MARTINEZ DE ASBUN LORENA MARTÍNEZ QUINTEROS HUGO MORALES BELLIDO OSVALDO MORENO VIDAL Luis OPORTO ORDOÑEZ ROCÍO PINTO CALDERÓN TERESA ROCABADO CONSTANTINO TANCARA QUISPE LUIS ARMANDO VERÁSTEGUI VILELA TEREZA SOFIA ZELAYA MARQUEZ PERSONAL ADMINISTRATIVO MABEL LUJÁN MENDOZA SECRETARIA JESUSA QUISPE M. MENSAJERA Lic. ROBERTO AGUILAR G. RECTOR DR. JORGE OCAMPO VICE-RECTOR MSC. EMILIO OROS DECANO FACULTAD DE HUMANIDADES Y CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN Lic. DYNNA DE LIGARTE VICE-DECANA REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VoL. 9 No. 14. Dic. 2005 3 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 CONTENIDO ENSAYOS Y ESTUDIOS IMPORTANCIA DEL PROFESIONAL BIBLIOTECÓLOGO EN EL PROCESO DE TOMA DE DECISIONES EN LAS ORGANIZACIONES Leslie Villanueva Flores 9 LA CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA: PRIMEROS DOCENTES Y PROFESIONALES Raúl Guachalla 13 EL MOVIMIENTO BIBLIOTECARIO EN BOLIVIA. BREVE DIAGNÓSTICO Freddy Luis Maidana R. 17 Los INSTRUMENTOS AUXILIARES DE LA LECTURA José Roberto Arze. 23 Los DERECHOS DE AUTOR, LA PIRATERÍA Y LA REPROGRAFÍA Armando Gutiérrez 33 LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS EN LA COMUNICACIÓN DE LA INFORMACIÓN Fernando Arteaga-Fernández 41 EDUCACIÓN EN TECNOLOGÍA, UN APRENDIZAJE NECESARIO EN COLOMBIA Claudia Sánchez Saénz 53 PARTICIPACIÓN BOLIVIANA EN EL II CONGRESO DE ISIS Armando Blacutt Villegas 61 ÉTICA UNIVERSITARIA, UNA NECESIDAD CATEGÓRICA PARA EL PROFESIONAL ARCHIVERO Sandro Murillo Quiroga 65 BASES LEGALES DEL ACCESO A LOS ARCHIVOS PÚBLICOS Luis Oporto Ordóñez 71 LOS ARCHIVOS DE PRENSA EN TIEMPOS DIGITALES Humberto Ortiz Vásquez 81 EL ARCHIVO HISTÓRICO DE LA MINERÍA NACIONAL: EL FONDO HOCHSCHILD Carlos Antonio Tenorio L. 87 LA FOTOGRAFÍA: Luz Y TIEMPO Patricia Suárez V. 97 PAPEL SELLADO COLONIAL EN LA PAZ (SIGLOS XVII-XIX) Javier Saravia Tapia 99 5 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN UMSA HOMENAJES SEMBLANZA DEL PROF. LUIS VERÁSTEGUI VILELA Fernando Arteaga-Fernández 117 ANIVERSARIOS DÍA DEL ARCHIVISTA BOLIVIANO Luis Oporto Ordóñez 121 DÍA DEL ESTUDIANTE EN BOLIVIA. Arzil Aramayo 125 CRÓNICA LA BIBLIOTECA PERSONAL DE ALCIDES ARGUEDAS: APROXIMACIONES A LA VIDA DE UN ESCRITOR POLÉMICO A TRAVÉS DE SUS LIBROS. DISCURSO INAUGURAL DE LA EXPOSICIÓN "EL ESPÍRITU DE ALCIDES ARGUEDAS A TRAVÉS DE SUS LIBROS" Javier Saravia Tapia 127 CRÓNICA DE UN VIAJE Maria Elena Flores Bautista 131 OPINIONES SOBRE EL III CONGRESO INTERNACIONAL DE BIBLIOTECOLOGÍA, DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVÍSTICA (CIBDA 2005) Ludmila Zeballos A. (Bolivia), Lucía Abello (Chile), Julia Isabel Taipe Quiroz (Perú) 135 DECLARACIÓN DEL III CONGRESO INTERNACIONAL DE BIBLIOTECOLOGÍA, DOCUMENTACIÓN Y ARCHIVÍSTICA (CIBDA 2005) 137 EL CIBDA - 2005 LA SOCIEDAD, DEMOCRACIA Y ACCESO A LA INFORMACIÓN Hugo Morales Bellido 138 DOCUMENTOS MEMORIA INSTITUCIONAL DE LA CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN DE LA UMSA. RESOLUCIONES 2003-2004 Israel Pedro Vásquez B. y Hugo Alanoca Limachi 139 TITULADOS EN LA CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN (DICIEMBRE 2003 - NOVIEMBRE 2005) Tania Soria 151 6 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VoL. 9 No. 14. Dic. 2005 PRESENTACIÓN Debido a la falta de desembolso de recursos financieros para la edición de publicaciones, no se pudo sacar a la luz en la última gestión el número 14 de la prestigiada Revista de la Carrera de Bibliotecología y Ciencias de la Información. Hoy, con nuevos bríos sale nuestra Revista donde catedráticos,alumnos y prestigiosos colaboradores de diversos países latinoamericanos muestran la enjundia de su creación al plasmar en sus artículos su producción intelectual. Coincide esta edición, con la conmemoración del 35°Aniversario de creación de nuestra Carrera, que sin duda alcanzó ya su madurez plena, contribuyendo con su aporte académico y científico al desarrollo de nuestra sociedad. Este fruto no se hubiese materializado, sino contara con la decidida y pujante colaboración de su cuerpo editor que tuvo la ardua labor para corregir y dar "forma" a esta publicación. La Paz, diciembre de 2005 Arzil Aramayo G. DIRECTOR DE CARRERA 7 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 ENSAYOS Y ESTUDIOS IMPORTANCIA DEL PROFESIONAL BIBLIOTECÓLOGO EN EL PROCESO DE TOMA DE DECISIONES EN LAS ORGANIZACIONES Leslie Villanueva Flores" ANTECEDENTES Actualmente, las necesidades de las empresas son definidas por el ambiente global en que estas exis- ten, constituyendo un entorno muy competitivo que exige una continua toma de decisiones importantes y con mínimas posibilidades de errores si no se quiere situar en riesgo la viabilidad de una organización o empresa. Esta creciente competitividad en que se enfrentan los mercados hoy ha provocado que se origine un ambiente dinámico en donde la optimización de recursos ya sean tanto materiales como inmateriales sea una alternativa para otorgarle valor agregado o "plus" y supreitiacía a quienes lo utilicen de manera eficaz y eficiente. Si nos introducimos al tema del origen de las buenas o deficientes gestiones en una organización, debemos remontarnos al interior de esta, específicamente en lo que se constituye como el proceso deno- minado Toma de Decisiones y que continuamente a sido catalogado como el motor que le da vida a los negocios. Es, en este proceso, de donde depende gran parte del triunfo de cualquier organización a través de la correcta elección de alternativas. IMPORTANCIA DE LA TOMA DE DECISIONES La toma de decisiones es muy habitual en la vida diaria de todas las personas, y al estar tan en contacto con ella desde que tenemos conciencia, pasamos a realizarla casi inadvertidamente, vislumbrán- dola como parte de nuestro aprendizaje vital. Los momentos en que se ha de tomar una decisión es significativo ya que por medio de esta podemos estudiar un problema determinado o situación que es valorado y considerado hondamente para elegir la vía más adecuada a seguir según las diferentes opciones y operaciones. En el ámbito empresarial "una de las decisiones que define y caracteriza al directivo es que, en la organización, es la persona que toma las decisiones de importancia. Esta es una responsabilidad que ningún empresario o directivo puede eludir" (Koenes, 1995). Cuando un administrador se enfrenta a una toma de decisión en su organización, además de entender la situación que se presenta, debe tener la capacidad de analizar, evaluar, reunir alternativas, considerar las variables, etc. Con el fin de aplicar estas técnicas para encontrar soluciones razonables; es decir, tratar de tomar decisiones basadas en la racionalidad. La toma de desiciones compromete el futuro de la empresa Una de las bases en que sustenta la buena toma de decisiones en cualquier organización, se refiere al aprovechamiento de Conocimiento, ya que si quien toma la decisión tiene conocimientos, ya sea de los sucesos que encierren el problema o en un contexto similar, entonces este saber puede utilizarse para seleccionar un curso de acción que le sea favorable a dicho problema. *. Bibliotecóloga. Licenciada en Ciencias de la Documentación Postitulo en Gestión de Recursos Humanos y Magíster en Gestión Cultural (o) Cargo desempeñado adualtnente: Jefa de Centro deDocumentaciónyBiblioteca CENLADEC. Universidad de PlayaAncha, Chile. 9 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA Es importante mencionar que la toma de decisiones que se lleva a cabo dentro de las organizaciones debe cumplir con ciertas características como son: ser rápida, oportuna, fundamentada en información concreta, que permita tomar decisiones eficientes, efectivas y con un bajo costo para la empresa; pues de ello dependerá el éxito o fracaso de una organización LA INFORMACIÓN Y DECISIÓN: INTIMAMENTE LIGADAS Es incuestionable, que en cualquier área de la actividad humana, una correcta toma de decisiones debe estar respaldada en confiables fuentes de información, ya que al consolidarse ésta como un recurso trascendental y esencial en este proceso, "...la información crea la posibilidad de elegir y tomar decisiones rápidas y certeras...". (Alejandro Junco citado por Lucía Chacón Alvarado, 1998?). De esta forma, cuando se van alcanzando los resultados de las acciones determinadas y planeadas, la utilización correcta de información nos permite comparar los efectos con los modelos establecidos y en su caso, situar en marcha medidas correctoras. La Información es la herramienta o materia prima fundamental en la toma de desiciones de la empresa Dentro de la línea de especialistas que trabajan y participan en el apoyo al proceso de decisión de los directivos, el autor Chun W. Choo en su artículo "The intelligent organization: mobilizing organizational knowledge through information partnerships" (4 : p.6-10) nos expresa que" El especialista en organización del conocimiento, que es quien domina las técnicas de empaquetado de la información, alimenta la memo- ria organizacional, y crea productos informacionales que facilitan el uso productivo de las fuentes de infor- mación y conocimiento...se identifica con los especialistas en información: bibliotecólogos y archivólogos, y constituye aquel agente que "agrega valor" en los niveles de procesamiento organizativo y analítico ". El Bibliotecólogo o profesional de la información se ha transformado en un administrador de la infor- mación, elemento que resulta esencial para la toma de decisiones que favorecerán el desarrollo personal y cultural de la sociedad. Este actor es quien tiene un conocimiento de la organización en que se desem- peña, teniendo la capacidad de captar lo que ocurre tanto en el interior (empleados) y en el entorno (clientes y competencia), al establecer canales de comunicación e información continuamente. Entre los variables que el bibliotecólogo debe tener en cuenta para el apoyo a los decisores, se ubican, entre otras, las diferentes formas de adquisición, las nuevas directrices en tramas de cooperación y comunidades bibliotecarias, y los tipos de documentos físicos y digitales. El profesional bibliotecólogo, por otro lado, es el responsable de la dirección y administración de las instituciones responsables del almacenamiento, tratamiento y diseminación de información, que son las unidades de información. Estas organizaciones culturales son parte fundamental en el desarrollo econó- mico, social y cultural de un- espacio determinado. Según el autor Alfons Cornella (1994) en esta nueva era, las organizaciones no sólo valorarán la productividad tangible que generan como entidad sino que reclamarán a las personas que forman parte de las organizaciones, que sean eficientes desde el punto de vista de saber procesar y utilizar la información critica en un contexto en donde la información crece exponencialmente. Para ello será necesario: saber identificar cual es la información crítica, conocer que recursos son los más adecuados para localizarla (donde lo buscarlos), saber buscarlos, gestionar lo que se encuentra en los recursos identificados y en los que se encuentran por casualidad, saber filtrarlos y utilizarlos con sabiduría. En este sentido, el bibliotecólogo cumple un rol de vital importancia al desempeñarse como gestor de la información y un agente de desarrollo cultural, al ser poseedor de competencias profesionales ligadas intrínsecamente al área cultural, administrativa e informacional, que desde una organización es capaz de 10 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 poder de incrementar por medio de la investigación documental, el acervo cultural de la organización y por ende ser un apoyo indispensable para los directivos decisores en una organización. En el marco de las XV Jornadas de la Asociación de Bibliotecarios y Bibliotecas de Arquitectura, Construcción y Urbanismo en Barcelona el año 2004; Eugenia Serra y Margarita Ceña nos señalan competencias que posee el bibliotecólogo y que lo pueden posicionar como ejecutor de prácticas informa- cionales que orienten la toma de decisiones empresariales .* Conocimiento de la organización a la que pertenece la unidad de información. * Comprensión y percepción de la unidad de trabajo como parte de una organización. * La adaptación al entorno. * El trabajo en equipo y la integración en equipos multidisciplinares * Gestión de recursos de información y documentación. * Contribuye al aprendizaje continuo en la organización * Crea conocimiento útil basado en la información * Crea contenidos digitales A partir de todo lo mencionado anteriormente, podríamos afirmar que con todo lo que conlleva esta profesión, el profesional ya debiera tener conciencia de lo que puede llegar a hacer y en lo que puede ayudar a una organización, en el sentido de guiarla hacia el camino de una mejor competitividad en el mercado. Sin embargo y como queda demostrado en el ejemplo a continuación, la labor de la mayoría de los profesionales de la información en el ejercicio profesional en unidades de información en empresas, se limita a ser sólo administradores de libros, es decir, ordenar, controlar y prestar libros, lo que provoca como resultado, una visión estática de este espacio de diseminación de información. Así lo indica un estudio de caso realizado en Singapur por Marie Shríanjani Singapore del Institute of Management y Susan Ellen Higgins, del Nanyang Technological University. En donde su objetivo principal fue comprender el comportamiento de los directivos de Singapur como usuarios de información en cuanto a los tipos de fuentes a cuales se remitían para tomas decisiones adecuadas. Los resultados indicaron que en los tipos de información considerados muy importantes para la toma de decisiones se incluyeron las tendencias de los competidores seguida por las tendencias económicas regionales. En los tipos de información considerados importantes se incluyeron noticias de negocios seguidas por tendencias políti- cas, sociales, y del proveedor, información normativa, uso de informática, tendencias demográficas y nuevos métodos de Dirección. Las fuentes a las que dieron muy alta preferencia fueron el contacto perso- nal para las tendencias del competidor y el uso de publicaciones gubernamentales para la obtención de información normativa. Puesto que la biblioteca de la compañía proporcionó el acceso a los periódicos (uso muy alto) y noticias comerciales, se asociaron a ella la información sobre tendencias políticas, información económi- ca internacional y local y tendencias del competidor. Sin embargo, la biblioteca de la compañía se percibió como un servicio de almacenamiento en lugar de un recurso dinámico de información. Como consecuen- cia los directivos en Singapur no aprovecharon todos los tipos de fuentes de información disponibles, principalmente debido a la falta de conocimiento, falta de habilidades de información y falta de accesibili- dad a los cauces de las noticias mundiales. Por lo todo lo anteriormente expuesto, la figura del bibliotecólogo no debe ser vista (por la sociedad ni por el mismo) corno el prestador de servicios rutinarios y mecánicos, sino como un dinámico profesional que actúa a nivel multidisciplinario y que es capaz de tener un rol de envergadura en una organización si se lo plantea y cree en las competencias que le ha brindado su formación académica. Este trabajo, es una invitación al debate a todos los profesionales de la información, que crean fuertemente en sus capacida- des y enfrenten cada día nuevos desafíos y retos para posicionarse de forma cada vez más optima en el mundo profesional y laboral. 11 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA BIBLIOGRAFÍA CORNELL, Alfons. Los recursos de información: ventaja competitiva de las empresas. Madrid, España: McGraw-Hill, 1994. VALLE, Alfredo del. Método científico y toma de decisiones /. Santiago, Chile:s.n, 1969. CHACON Alvarado, Lucía. ¿Es Necesario un Nuevo Nombre para el Bibliotecario? . [en línea].s I: [fecha de consulta: 22 de octubre 2005]. Disponible en: CHUN W. Choo. The intelligent organization: mobilizing organizational knowledge through information partnerships. [en línea]. Canadá: University of Toronto. Faculty of Information Studies [fecha de consulta: 13 de Agosto 2005]. Disponible en: < http://128.100.159.139/FIS/ResPub/IMIOart.html> HALL, Richard H. Organizaciones, Estructura y Proceso. 3° Edición. Prentice Hall. México, 1983. KOENES, Avelina. Toma de decisiones eficaces. Madrid: Díaz de santos, 1995. MOODY, Paul. Toma de decisiones gerenciales. Colombia: McGraw Hill Latinoamericana, 1990. SANTA CRUZ López, Manuel. Sistema de información para la toma de decisiones en la contratación de propuestas: Santiago, Chile: s.n, 1971. SERRA, Eugenia & Ceña, Margarita. Las competencias profesionales del bibliotecario documentalista en el siglo xxi. En: XV Jornadas de la Asociación de Bibliotecarios y Bibliotecas de Arquitectura, Construcción y Urbanismo. Barcelona, 2004. SHRIANJANI, Marie. La información como una herramienta para la toma de decisiones en dirección: un estudio de casos prácticos de Singapur. Information Research. 7 (1), Octubre 2001. SOL Guzmán, Patricio del. Evaluación de decisiones estratégicas: tratamiento integrado de los conceptos contemporáneos de estrategia competitiva y de las técnicas tradicionales de evaluación de proyectos. Santiago, Chile : McGraw-Hill Interamericana, c1999. VILLANUEVA F, Leslie. El bibliotecólogo como agente de desarrollo en la gestión de organizaciones culturales. Tesis (Carrera de Bibliotecología). Valparaíso, Chile, Universidad de Playa Ancha, Facultad de Humanidades, 2003. 12 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGLA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • Vol. 9 No. 14. Dic. 2005 LA CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA: PRIMEROS DOCENTES Y PROFESIONALES Raúl Guachalla Es necesario muchas veces hacer un alto, reflexionar y agradecer nuestra existencia y naturaleza, es por eso que hoy hago esta parada y comienzo a revisar sobre la creación de la carrera y sus primeros profesores. Casi al cumplirse los treinta y cinco años de su fundación nuestra carrera Bibliotecología y Ciencias de la Información ha pasado por muchas etapas, pero a la que quiero referirme en este artículo, en específico es a sus inicios. Hay momentos de cualquier institución donde adquiere una fisonomía muy particular en su desarrollo. En el caso de nuestra carrera, el trabajo que ha venido cumpliendo por varios años con múltiples activida- des como cursos, seminarios, misiones internacionales, reuniones nacionales del gremio, en los que el tesonero propósito de los "pioneros bibliotecarios" generaba una notable dinámica que finalmente se pudo concretar con el aporte técnico y económico de la OEA (Organización de Estados Americanos), concretan- do la creación y organización de la Carrera de Bibliotecología en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Mayor de San Andrés. "Sus primeras actividades se iniciaron en 1971, pero su efectiva organización se cumple actualmente (1976), como resultado del proyecto conjunto de la UMSA y la OEA, cuya ejecución comenzó en el mes de noviembre de 1975 y es así que se abre una importante posibilidad para los bibliotecarios bolivianos y para todas las personas interesadas en este tipo de estudio y en las crecientes perspectivas de trabajo que ofrecen"' Este conjunto de principales desafíos debía encararse de manera resuelta conformando un verdadero equipo con los profesores pioneros plenamente comprometidos. Este equipo es consolidado con la llega- da del Dr. Julio Aguirre Quinteros? Muchas fueron las dificultades y prioridades que debían superarse en ese crítico periodo de arranque que se podrían sintetizar en las siguientes: 1. Establecer la vinculación institucional necesaria que le permita crear los fundamentos de estructu- ración a partir de la UMSA. "Encontré, en suma, un ambiente propicio para desempeñar mi misión, donde la expectativa, la consideración y la buena voluntad suplieron algunos inconvenientes deriva- dos de la escasez de recursos, la limitación de espacio o la relativa demora de ciertas gestiones."3 2. Rescatar al recurso humano más calificado que podía disponer el país, para constituir el equipo de "Profesores fundadores". "Se trató desde el primer momento de convertir la carrera en un núcleo dinámico del quehacer bibliotecológico de La Paz y de todo el país, buscándose el acercamiento a la misma de todos los elementos humanos que se destacaron en este campo. Se busco especialmente la relación con quienes han tenido la oportunidad de realizar estudios sistemáticos en el exterior. Todo esto ha permitido la formación de un eficaz equipo docente, que deberá completarse y perfeccionarse en forma progresiva y de acuerdo con lo previsto en el plan general del Proyecto, mediante cursos especiales, seminarios, becas en el exterior, contratación y visitas de profesores extranjeros, etc."4 1. RevistaActualidades Centro Nacional de Documentación Científica y Tecnológica (CEPIC-UMSA) Roberto Juarroz 3-4 p. 2. Julio Aguirre Quinteros Experto de la Organización de Estados Americanos OEA Roberto Juarroz como Asesor y Director Adjunto de la Carrera. Procedente de misiones similares desarrolladas en Venezuela, Nicaragua y Ecuador (de nacionalidad colombiana) 3. Boletín Boliviano de Bibliotecología.- año 1 n° 1 agosto de 1976: Informe sobre la Organización de la Carrera de Bibliotecología.- Roberto Juarroz. 22 p 4. Boletín Boliviano de Bibliotecología.- año 1 n° 1 agosto de 1976: Informe sobre la Organización de la Carrera de Bibliotecología.- Roberto Juarroz. 24, 25 p. 13 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA 3. Promocionar la Carrera creando una imagen positiva y favorable. "Entre las múltiples actividades realizadas en este sentido, es oportuno enumerar las siguientes"5: a) Redacción, impresión y distribución de cinco mil ejemplares de un prospecto explicativo sobre la carrera. b) Publicaciones en prensa c) Audiciones radiales d) Emisión especial en la televisión Universitaria e) Elaboración de un proyecto para TV f) Participación activa y planteo global del proyecto durante la II reunión Nacional de Bibliotecarios g) Presentación a la reunión del Consejo Nacional de Educación Superior y los Rectores de la Universidad Boliviana h) Movilización de otras instituciones (Centro Pedagógico y Cultural de Portales, Asociaciones de Bibliote- carios, Bibliotecas y organizaciones afines, otros departamentos de la facultad, etc.) 4. Crear los mecanismos favorables para la captación del alumnado en esa época, que resultaba muy difícil encontrar atractivo su mercado y ejercicio profesional. "Es por ello que una de las primeras preocupaciones consistió en llevar a cabo una tarea de persuasión y confianza con respecto a un futuro planificado y estable de la carrera de Bibliotecología"5. Tal como ocurrió con otras carreras creadas en la Universidad Mayor de San Andrés, esta se inició con los considerados mas idóneos formados en el exterior o forjados por el ejercicio profesional continuo de años de reconocida experiencia anteriormente mencionado. Se procedió entonces a la invitación y selec- ción de los escasos profesionales disponibles conformando el primer equipo decente, tomando en cuenta la formación de cada uno, primordialmente su experiencia y calidad profesional en una ardua labor con- junta con las autoridades de la Facultad de Humanidades y, tomando muy en cuenta además las reco- mendaciones y propuestas de los propios primeros alumnos. Los profesionales que respondieron al llamado cuando más los necesitaba la Carrera, cuando más se requería de la aplicación de sus conocimientos y competencia profesional para contribuir a su consolida- ción se los nombra a continuación. No sin antes reconocer el desprendimiento que tuvieron al compartir sus conocimientos y experiencias acumuladas a lo largo de su trayectoria en el trabajo de bibliotecas, como pioneros del área en nuestro país. Para ellos nuestros agradecimientos y reconocimientos infinitos de parte de todos los alumnos que tuvieron la oportunidad de conocerlos y también de los que actualmen- te cursan las aulas de la carrera': * DR. JULIO AGUIRRE QUINTEROS (+) * FERNANDO ARTEAGA * NORA DE CAMBEROS * RENÉ CALDERÓN JEMIO * ELEONORA CAREAGA * LAURA JIMÉNEZ * VICTORIA DE SUÁREZ * MARCELA MENECES (+) * EFRAIN PAREJA MENDOZA * JAVIER VÁSQUEZ * IRMA A. DE VIZCARRA Luis VERÁSTEGUI 5. Boletín Boliviano de Bibliotecología.- año 1 n° 1 agosto de 1976: Informe sobre la Organización de la Carrera de Bibliotecología.- Roberto Juarroz. 25, 26 p. 6. Boletín Boliviano de Bibliotecología.- año 1 n° 1 agosto de 1976: Informe sobre la Organización de la Carrera de Bibliotecología.- Roberto Juarroz. 24 p. 7. Revista GRAMA.- año 1, vol. 1, n° 1 1er Semestre 1979 14 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS. DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 A continuación mencionar a los primeros Titulados a nivel Técnico Superior, más un pequeño asiento bibliográfico sobre su trabajo de Titulación, mismo que continúa contribuyendo en la investigación de la formación académica como medio de consulta: * Martínez de Asbún, Eliana * Liendo Kalaff, Carmen La Educación No-Formal y la Influencia de las Bibliotecas La Paz, s. e., 1980.69 p. * Vildoso Álvarez, Magali y Castillo Ortiz, Patricia Elaboración de un Catálogo Colectivo de Publicaciones Periódicas Nacionales en Ciencias Biomédicas Existentes en las Bibliotecas de La Paz; Metodología de un Catalogo General Aplicada a una Especiali- dad. La Paz, s. e., 1980 42 p. * Villagomez Paredes, Cecilia Aporte a la Historia de las Bibliotecas en Bolivia. La Paz, s. e., 1980 * Zelaya Márquez, Teresa Catálogo Colectivo de Publicaciones Periódicas de Bibliotecas especializadas de La Paz, en ciencias de la Tierra, Minería y Metalurgia. La Paz, s. e., 1980. 80 p. Para terminar desearía que los actuales estudiantes se detengan igual que yo y reflexionen junto conmigo, cuán importante es reconocer a los que nos precedieron, cuyos conocimientos hasta hoy circu- lan en las aulas de nuestra carrera y que muchos de ellos ni si quiera podemos leerlos en un libro. Que bueno sería que los esfuerzos de este primer equipo de docentes, sea ahora reconocido en vida por toda la comunidad de bibliotecarios -aunque para algunos de ellos ya sea un homenaje póstumo- y que sepan que sus esfuerzos no han sido vanos, que pueden ver buenos frutos en los nuevos profesiona- les y estudiantes en nuestra Carrera de Bibliotecología y ciencias de la información. 15 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 EL MOVIMIENTO BIBLIOTECARIO EN BOLIVIA. BREVE DIAGNÓSTICO* Freddy Luis Maidana R. La época que vivimos esta marcado por grandes avances tecnológicos que afecta el comportamiento de los seres humanos. La aldea global gracias a la comunicación se impone e interconecta sectores muy alejados del orbe. Hoy vivimos tan lejos y cerca de los acontecimientos, de la ciencia, de la tecnología y del conocimiento. Pero no todos tienen acceso a ese gran mundo llamado sociedad del conocimiento y/o sociedad de la información. Las bases exigidas por la Sociedad de la Información están ligadas a condiciones económicas holga- das y tecnología de punta y la conformación de una estructura informativa adecuada que responde a políticas de información y de Estado. Lamentablemente muchos de los países Latinoamericanos no cuen- tan con estructura ni la atención de sus gobiernos en relación a países Europeos que tienen la infraestruc- tura y las condiciones económicas para el desarrollo de la sociedad de la información y del conocimiento. Los desafíos en América Latina y en nuestro país particularmente son grandes ante realidades que son desoladoras, donde las prioridades pasan por la erradicación de la pobreza, acceso a la educación y la igualdad de derechos y fuentes de trabajo. INFORMACIÓN EN BOLIVIA La sociedad boliviana caracterizada por ser multicultural y plurilingüe, con problemas como la pobre- za, la exclusión social, la educación, el analfabetismo, acceso a la información o la universalización de la información, falta de infraestructura informativa, desorganización de la información, y otros requiere res- puestas inmediatas, reales a las condiciones sociales que vivimos. La información, uso y manejo, es exclusivo de ciertos sectores sociales y no así de todos. La tecnolo- gía llegada a Bolivia relacionada con información, almacenamiento y difusión, se ha concentrado en sec- tores pequeños, con recursos económicos. El Estado ha dejado su obligación de ofrecer y accesibilizar la información a todos los sectores. Se olvido de regiones alejadas, provincias, cantones, y por no ir lejos, la ciudad de El Alto de La Paz. Los centros de información encargados de la información, apbyo a la educación son pocos o no existen. Hagamos la siguiente consideración. Las ciudades gozan de Unidades de información todos concentra- dos en los centros urbanos, algunos corresponden a empresas privada, restringida a su personal; las otras Unidades de Información públicas, administrados por el Estado en general están desamparados, con fondos documentales desactualizados, con bajo presupuesto que no les permite tener infraestructura, tecnología, recursos humanos. Esta es la base o infraestructura informativa con el que cuenta nuestro país, y algunos se jactan de que estamos en la sociedad de la información, cuando la marginación y la exclusión también se da en este sector. Eso no significa que se deba rechazar las nuevas corrientes que se imponen en el mundo de la información sino asumir actitud vigilante que permita acceder, mediante planificación de mediano y largo plazo a un sistema de información adecuado que llegue a la casi totalidad del pueblo boliviano. Queda la pregunta ¿cuánta gente tiene acceso a la información valiosa y que ayuda al avance del conocimiento? Mucha gente responderá, que la comunicación por internet ayuda a la población acceder a la información y conocimiento; valorando el contenido que trae la tecnología, que no es despreciable, *. El documento presentado corresponde a una versión mayor que esta siendo trabajado y será presentado dentro de poco. ". Antropólogo - Documentalista. 17 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA tampoco ofrece información valiosa sino la corriente. Entonces de que nos jactamos. ¿Cuántas personas tienen acceso a esa información? Quedan preguntas que seguirán quedando en eso, preguntas. MOVIMIENTO BIBLIOTECARIO. ANTECEDENTES La situación en Bolivia parece ser poca esperanzadora, los inconvenientes, la convulsiones sociales, la exclusión, la marginación, la pobreza, el desarrollo humano, son problemas que aquejan constante- mente, resultado de la pésima administración del Estado. Ante esa situación el desafío se convierte en una tarea de titanes. Cada una de las disciplinas hace lo posible desde su concepción particular, incidiendo en algunos casos con fuerza y en otras casi nada. Algunas disciplinas concebidas o nacidas posteriormente, a la institucionalización y reconocimiento social, de profesiones como la medicina, filosofía, derecho y otras, como es el caso de la bibliotecología que a pesar de tener una larga tradición e historia, desde la aparición del documento, aún no logra consolidarse como profesión necesaria en Bolivia. La historia nos muestra la importancia de los bibliotecarios y las bibliotecas en el desarrollo de las sociedades, aspecto que no se observa en el cotidiano de las relaciones sociales e institucionales al observar el relegamiento que sufre en la sociedad. Estas razones son motivo para pensar que la bibliote- cología tiene doble reto: establecerse, ocupar definitivamente un espacio dentro de la sociedad (status) y convertirse en gestora de la información. Las tareas emprendidas por cierto no son fáciles. En el siglo veinte existieron personas que se preocuparon por llevar adelante tareas que fortalecieran la formación de profesionales apoyados por instituciones como la OEA. Al calor del apoyo de organizaciones extranjeras llevó a organizar la acadé- mica como la Carrera de Bibliotecología y Ciencias de la Información en la UMSA, y otras que aglutina- ron a personas que trabajaban en bibliotecas de la ciudad de La Paz. El proceso se desarrollo en el período comprendido en la década de los 1970s y principios de los años 1980. Se realizan reuniones, Jornadas, Foros, donde las discusiones giran sobre la organización de las bibliotecas, referidas principalmente a los aspectos técnicos, donde el usuario, no es reconocido como el principal personaje, razón de ser de las Unidades de Información. Discusiones como el tamaño de ficha, respeto a la norma de catalogación y clasificación, si la escritura de las letras en mayúsculas y minúsculas debía respetarse, eran puntos centrales del debate. Con la creación y funcionamiento de la carrera de Bibliotecología, esto no cambio en gran medida el debate, solo se incorporo otro tema al debate de esa época: los profesionales con formación académica versus los que tenían formación empírica. Las diferencias fueron grandes pero superficiales que temporalmente afecto al desarrollo de la profesión. En la actualidad esos debates han quedado en el olvido y los intereses temáticos van por otro sendero. En este contexto podemos encontrar ya en esa época a dos sectores con influencias: los teórico- progresistas y los técnico-conservadores. Los primeros ligados a intelectuales formados en otras áreas del conocimiento humano, llamados empíricos, como ser José Roberto Arze, Efraín Virreira, Ramiro Barrenecha. La propuesta de los llamados progresistas tenían la finalidad de otorgar a la profesión biblio- tecaria un contenido humanista ligado al avance de la ciencia, comprometido con lo social. La corriente técnico-conservadora, que contaba con varios militantes, estaba representada por Fernando Arteaga F., Luis Verátegui (archivero, realizó estudios en la Argentina) seguido por buena cantidad de estu- diantes, mostraba mayor preocupación por la organización de las bibliotecas en temas más técnicos. Las dos corrientes, muestran momentos que vivía la sociedad boliviana, preocupada en ese entonces por recuperar valores humanos destruidos por las dictaduras y dar respuestas a la desorganización y al descuido y al olvido al que estuvieron sometidos las bibliotecas. Estos problemas aún subsisten pero las necesidades sociales hicieron que se canalice por otros sectores. La intención del escrito no es mostrar lo bueno o malo de algunas de las corrientes sino solo revisar el proceso por el que paso la bibliotecología en nuestro país. 18 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 LARGO LETARGO Los últimos años del siglo XX, aproximadamente 15 años, la dinámica bibliotecaria ingreso en letargo e inactividad que dio lugar a la inercia. Las preocupaciones por la organización de las bibliotecas, se traslado a la carrera de Bibliotecología que se encontraba empeñada en la formación de una nueva gene- ración de profesionales. No sucedió nada visible de tomar en cuenta. Fuera de la universidad en instituciones privadas como el CERES, se empezaba a utilizar el programa de Micri-Isis que fue divulgado posteriormente. Ligado a la utilización de este programa, instrumento de «automatización» de la información, se genero un movimiento ligado al programa denominado «Club del Micro !sis», que aglutino a personas interesadas en conocer y manejar el programa. El acceso al conoci- miento del Isis en los primeros años fue costoso y existió alguna gente que oculto conocimiento del uso y manejo del programa para ser considerados como los únicos. Felizmente estos fueron rebasados por la universalización del saber. La producción literaria en este ámbito es pobre y los personajes poco visibles. Se organizaron en grupos e instituciones. El único trabajo recogido es el Manual de Micro Isis elaborado por Hugo Morales. Actualmente hay otros movimientos relacionados con el uso y la aplicación de la tecnología en la organización de la información general y especializada, con los mismos problemas por el que atravesaron las primeras generaciones de la tecnología. No hay reflexión sobre la aplicación de la tecnología en el campo de la bibliotecologia y ciencias de la información; posiblemente los esfuerzos individuales sean grandes pero sería necesario trabajar de manera conjunta para influir positivamente en el desarrollo de la disciplina. De seguro encontraremos a técnicos y teóricos del uso de la tecnología, pero actualmente no se vislumbra con claridad. La tecnología, centrada en el manejo del Micro 'sis llego a la universidad y a la carrera de Bibliotecología, a través de distintos profesores, y la realidad muestra que el proceso de aprehensión fue poco reflexivo. NUEVOS MOVIMIENTOS. PERIODO 2000-2003 El año 2000 se vislumbra un nuevo período para la carrera de Bibliotecología y para la profesión en particular. Surgen nuevos movimientos bibliotecarios en la ciudad de La Paz, de principio con la finalidad de aglutinar a gente que de una u otra manera estén vinculadas con el quehacer bibliotecario. Previo a ese proceso hubo intento por organizar instituciones que representen al gremio bibliotecario en general pero los intentos dejaban un sabor a espera, sin embargo se tendió el terreno, que por cierto era fértil, para las organizaciones e instituciones. Las elecciones de la Carrera de Bibliotecología (2000), habría el paso para el encuentro de generaciones, dispuestos a llevar adelante políticas de cambio y de actitud, tanto al interior de la carrera como hacia fuera. La participación de José Roberto Arze públicamente primero como candidato y posteriormente como Director (2000-2003), con propuestas de apoyo a la conformación de instituciones bibliotecarias como la Asociación, entre otras, y el abrir espacios para la discusión de temáticas de interés que afecten y influyan la realidad de nuestro país, fue fundamental. Junto a él un equipo al que se sumaron otros y otras estable- cieron lineamientos para llevar adelante tareas. Pero como en todo proceso nada es perfecto, se tuvo inconvenientes que fueron superados en el camino. ASOCIACIÓN DE BIBLIOTECARIOS Y DOCUMENTALISTAS DE LA PAZ El apoyo del Goethe Institute, en este contexto, fue importante, por que permitió aglutinar a distintos sectores de bibliotecarios interesados en fortalecer y llevar al cambio la bibliotecolog la en Bolivia. Activida- des anteriores, como la pre-conferencia, organizado por el Goethe permitió sentar las bases para la orga- nización de la Asociación de Bibliotecarios y Documentalistas de La Paz: 19 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA La participación de personas, profesionales, mayoritario en principio, y pocos al final, discutió la orga- nización de la Asociación. El comité organizador estuvo conformado por José Roberto Arze, Angelines Mendoza y el autor de este artículo. Llevado adelante el proceso de elección la directiva de la Asociación de Bibliotecarios y Documenta- listas de La Paz, en agosto del 2000, quedo conformado de la siguiente manera: Angelines Mendoza, Presidenta; Freddy Maidana, Secretario General; Beatriz Bozo, Fernando Machicado y Víctor Ladino, Asesor José Roberto Arze. Las tareas que llevó adelante fue la recuperación y la organización de las Jornadas Paceñas de Bibliotecología, espacio de debate y discusión, que se convirtió además en preparatoria para el «I Congre- so Internacional de Bibliotecarios, Documentalistas y Archivistas». Los organizadores fueron el Goethe Institute, La Asociación de Bibliotecarios y Documentalistas de La Paz, La Carrera de Bibliotecología y Ciencias de la Información, los auspiciantes fueron el PIEB, Embajada de Francia entre otras. INSTITUCIONES Y EVENTOS QUE COADYUVARON A LA MOVILIZACIÓN BIBLIOTECARIA En este mismo período, principalmente en los primeros años, hay personas e instituciones preocupa- das por movilizar a los bibliotecarios y organizar actividades. El evento aglutinador fue la organización del Día del Libro (2001), participaron de la Biblioteca Municipal con el profesor Julio Ramos, La UNESCO junto a Ives de la Menorval, la Carrera de Bibliotecología con José Roberto Arze, RELISE con Adela Alarcón entre otros influyó y motivo la realización de diversos eventos con la filosofía de abrir espacios a las generaciones nuevas como protagonistas del proceso. Lamentablemente tras la salida de Adela la institución desapareció orgánicamente. COLEGIO DE PROFESIONALES EN CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN DE BOLIVIA La reorganización del Colegio fue importante. La primera directiva (1995) estuvo conformada por Luis Verástegui, Presidente; FemandoArteaga, Vicepresidente; Flora Rosso, Secretaría General; Eliana Martínez de Asbún, Secretaria Académica; Armando Gutiérrez y Teresa Zelaya vocales. Actualmente sólo algunos de ellos figuran en las listas del Colegio a pesar de ser fundadores. Las razones las desconocemos. En reunión realizada con motivo de la organización de las Jornadas Paceñas de Bibliotecología (2001) llegó el representante del Colegio de Bibliotecología solicitando a los organizadores incorporar en el pro- grama de las Jornadas un tema relacionado con esa institución. El comité organizador del evento: Carrera de Bibliotecología, Asociación de Bibliotecarios y Documentalistas y la Biblioteca Municipal, en respuesta le sugirieron llamar a una reunión a los profesionales y promover la reorganización del Colegio para darle fuerza al movimiento. Y fue así como sucedió. El Colegio de Profesionales Bibliotecólogos fue reorganizado con una nueva directiva, que fue la siguien- te: Lic. Teresa Zelaya, Presidente; Hugo Morales, Vice-presidente. Esta nueva institución realizó activida- des en la que destacan al finalizar el año 2003, la consecución de la personería Jurídica que le permite actuar legalmente en nuestro país. II CONGRESO INTERNACIONAL DE BIBLIOTECOLOGOS, DOCUMENTALISTAS Y ARCHIVISTAS DE BOLIVIA Hay un momento culminante en este trienio (2001-2003) llamémoslo así, de un esfuerzo real por movilizar a la comunidad bibliotecológica. Después del I Congreso, quedo el desafío del II, con el reto de 20 :ch BIBLIOTECA CENTRAL HEMEROTECA REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 avanzar. Y fue así. Representantes de la Carrera de Bibliotecología, Asociación de Bibliotecarios y Docu- mentalistas de La Paz y el Colegio de Profesionales en Ciencias de la Información de Bolivia organizan el comité, conformado por Lic. Hugo Morales, Presidente; Lic. Freddy Luis Maidana, Vice-Presidente; Lola Sánchez, Secretaria General; Lic. Lidia Calle, Secretaria de Hacienda, Waldo Espinar, Vocal, que llevan adelante con éxito la organización y desarrollo del Congreso. La finalidad del mismo era analizar los retos de la sociedad de la información. EVALUACIÓN El movimiento bibliotecario gestado el año 2000- incipiente, al culminar el 2003 ha creara liderado por tres instituciones, La carrera de Bibliotecología y Ciencias de la información, La Asociación de Bibliotecarios y Documentalistas de La Paz y el Colegio de Profesionales en Ciencias de la Información, creemos que ha logrado movilizar y fortalecer la identidad de los profesionales. Sin embargo, el movimien- to solo sirvió para eso para movilizar y pienso que aún no se consolida con proyecciones claras y de aporte a la sociedad boliviana. Eso debido a la falta de un discurso adecuado, sistemático que responda a la lectura de la realidad social, económica por el que vive nuestra nación y permita influir en los gobernan- tes y ser participes de los cambios en el ámbito que compete. PRODUCCIÓN BIBLIOGRÁFICA La evaluación de la publicación de material bibliográfico, ligado al movimiento bibliotecario durante 2000-2003, deja un saldo favorable. La publicación de Revistas y textos fue importante. La carrera de Bibliotecología, siendo Director José Roberto Arze, junto a un comité editor estable, publico 6 números de la Revista que salió semestral- mente (2001-2003), creo que es la mayor publicación que se conozca en gestiones de directores de la Carrera de Bibliotecología, UMSA, con características particulares en cuanto a contenido y presentación. RELISE publico la Revista En-Redando (2000), José Roberto Arze público dos textos de bolsillo: «Código Abreviado de Catalogación» (2002) y «La Clasificación Decimal Dewey» (2001). Fernando Arteaga publi- ca «Manual de Catalogación y Clasificación» (2000). Virginia Ayllón y Rossana Brinatti publican el libro «Guía para la Organización de Centros de Documentación» (2001) Las publicaciones reflejan la necesidad de dar a conocer avances de investigación, puntos de vista, sobre la nueva problemática por la que atraviesa la bibliotecología. I UNIVERSIDAD M YOli DE SAN , NORES BIBLIOTECA CENTRAL LA PAZ - BOLIVIA 21 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 LOS INSTRUMENTOS AUXILIARES DE LA LECTURA José Roberto Arze* La lectura, como todo oficio, para ser eficiente cuenta con instrumentos de trabajo que facilitan su labor. Así como el carpintero (es quizá la analogía más visible) tiene que familiarizarse con el uso de los martillos, sierras, cepillos y otros instrumentos de carpintería, el lector tiene que saber usar los instrumen- tos de la lectura, de los cuales los más importantes son: los diccionarios, los resúmenes, las antologías, y las bibliografías. En el lenguaje bibfiotecológico forman parte de las llamadas obras de referencia. Parte importante del aprendizaje del manejo de estos instrumentos es conocer sus finalidades, contenido y estructura habitual. 1. DICCIONARIOS Los diccionarios son los más importantes instrumentos auxiliares de la lectura, porque informan acer- ca del significado de los términos de una o varias materias, ya sea mediante gráficos o médiante otros términos en el mismo idioma o en otros idiomas. Agrupamos bajo este concepto los diccionarios propia- mente dichos y otras obras afines tales como los vocabularios, glosarios y thesaurus'. En esta definición se encuentra expresada su finalidad general. Para que el lector entienda al autor es necesario que ambos usen los términos con significados semejan- tes. Muy pocas veces los autores explican el sentido en que emplean los términos, salvo en los textos didácti- cos cuyo propósito es, en buena parte, ilustrar y familiarizar al estudiante con el vocabulario de la materia. A veces, cuando el autor es respetuoso con el lector, aclara el significado de un vocablo nuevo o el sentido en que emplea un vocablo ya existente. Son los diccionarios los que ayudan a desentrañar lo que dice el autor. Antes de entrar en la tipología de los diccionarios, habrá que hacer dos identificaciones previas, rela- cionadas con su ordenamiento y con su alcance lexicográfico. Puesto que los diccionarios están formados principalmente por las definiciones o acepciones en las que pueden usarse los términos, vale la pena de comienzo señalar la siguiente secuencia de tales acep- ciones, en sus distinciones fundamentales: -El primer "peldaño" o la primera acepción es la "acepción primaria" o "directa", en que la palabra o término se define en su significación más elemental y que constituye habitualmente el punto de partida de las demás acepciones. Por ejemplo, la palabra mano en el sentido de parte de la extremidad superior del ser cuerpo humano, desde la muñeca hasta los dedos. -El segundo es la acepción "por extensión", cuando por ciertos atributos comunes se aplica el mismo término a otros objetos; como, en el ejemplo dado, llamar mano a las patas anteriores de los cuadrúpedos. -El tercero es el sentido "figurado' o "metafórico" que permite, basándose en ciertas analogías, usar la palabra para referirse a otros conceptos distintos, como mano como sinónimo de ayuda, en la expresión dar una mano. -Por último, se tienen los "homónimos" que, en realidad, son conceptos que no tienen otra conexión entre sí que el tener la misma forma, como es el caso del trillado ejemplo de de lima (fruta), lima (instrumento) y Lima (ciudad). ". J. R. Arze. Exdirector y docente emérito de la Carrera de Bibliotecología y Ciencias de la Información de la UMSA (La Paz). 1. Exclúyanse del grupo de diccionarios propiamente dichos, los llamados "diccionarios" biográficos que, más que acopios de términos, son repertorios de la vida de las personas, y los diccionarios de frases célebres y citas literarias, que se aproximan más al género de las antologías.. 23 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA Por su ordenamiento los diccionarios pueden ser alfabéticos o sistemáticos. La mayor parte de los diccionarios (generales y especializados) son alfabéticos, lo que conduce a la creencia de que ésta es la única forma posible de ordenarlos y, aun más, a extender el uso del término "diccionario" a acopios de informaciones presentados en forma alfabética. Pero puede haber también diccionarios sistemáticos, en que los términos están ordenados con arreglo a alguna forma jerárquica o clasificada. Los diccionarios (por lo menos los generales y muchos especializados) recogen sólo términos comu- nes y rara vez nombres propios. Estos últimos suelen compilarse en diccionarios especiales y, cuando se refieren a personas o lugares concretos, en los llamados "diccionarios" biográficos o geográficos. Como la palabra diccionario se utiliza indistintamente para designar vocablos comunes o nombres propios, el lector deberá examinar esta particularidad. No faltan personas que tienen aversión a los diccionarios, quizás por su sabor "oficial" o porque su consulta hace a veces pesada la lectura, frena los impulsos creativos o, simplemente, porque a veces tienen cargas ideológicas dignas de repulsa. Pero estas no son razones que invaliden su necesidad y utilidad; simplemente, en este caso, como en otros, el lector tiene que actuar con sentido crítico. Hay muchas variedades de diccionarios, según sus propósitos específicos, el público al que se diri- gen, la materia, los idiomas involucrados, la extensión y profundidad, la forma física de presentación. (Por ejemplo: diccionarios grandes, pequeños, juveniles, especializados, bilingües, en forma de libros o de discos compactos, o como sitios WEB, etc.). Obviamente, unos son buenos; otros, regulares y otros ma- los. Según sus posibilidades económicas, el lector deberá dotarse de uno o varios. (a) En primer lugar están los diccionarios generales de la lengua. Son diccionarios monolingües y alfabé- ticos. A cada término acompaña su "definición" en diferentes acepciones. En los idiomas que cuentan con academias, éstas suelen compilar uno o más diccionarios generales que ante la comunidad hablante asumen el carácter de diccionarios "oficiales". (En castellano existe el Diccionario de la lengua española, de la Real Academia Española, designado a veces por la sigla DRAE). Durante mucho tiempo se creía que sólo los términos registrados en estos diccionarios "oficiales" eran los autorizados, pues se juzgaba que estos diccionarios tenían carácter normativo. Hoy se juzga de manera distinta. En realidad el idioma se desarrolla espontáneamente y los términos se van imponiendo por el uso que se hace de ellos. La "autoridad" generalmente radica en las personas cultas (los buenos escritores, los buenos locutores, los buenos periodistas)2. Las academias reunen generalmente a personas cultas y de ahí deriva su autoridad lexicográfica. Lo que dice la Academia es lo más recomendable, pero no exclu- yente. Se pueden construir y usar términos no registrados y, si ellos se construyen de acuerdo a las leyes lingüísticas de su derivación y composición, puede aceptárselos como válidos. Podría decirse que son como niños a quienes ya se les ha dado un nombre pero que todavía no están bautizados. Puede ocurrir, por tanto, que el lector no siempre encuentre en el diccionario algún término empleado en una obra. Puede ocurrir también que, aun estando el término en el diccionario, el autor lo emplee en una acepción distinta; o inclusive que la ortografía del autor y la del diccionario no sean la misma. Los diccionarios oficiales suelen ser, en cierto modo, selectivos, porque excluyen muchos arcaísmos, vulgarismos, regionalismos (localismos), tecnicismos no aceptados en el idioma culto (la llamada "jerga" de diferentes profesiones) o que son demasiado específicos para ciertas disciplinas. Hay otros dicciona- rios que tienden a ser más ricos y se llaman "totales" o, si se reducen al habla contidiana actual, "usuales. Veamos por ejemplo los términos "apertura" y "recepcionar", muy extendidos entre banqueros, contadores y otros oficios afines. Ninguno de los dos es admitido en el idioma culto. por la sencilla razón de que ambos derivan de términos que a su vez son derivados de los verbos originales de empleo preferente, que son "abrir" y "recibir. No se los encuentra en la última edición del DRAE; pero sí en el Diccionario usual de Rafael Seco. 2. Esto ocurre especialmente en los paises de habla inglesa. En los de habla hispana y, especialmente, en Bolivia, son muy pocos los periodistas y locutores que hacen bueno uso del idioma; y esto es perjudicial, porque el público insen- siblemente sigue la manera de hablar y escribir de los comunicadores sociales. Ni qué decir ya de nuestros políticos (ministros, parlamentarios y otras autoridades) que se constituyen en modelos del mal hablar. 24 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 Además de los diccionarios oficiales hay muchísimos diccionarios comerciales de diferente valor e importan- cia: por ejemplo, el Vox, el Pequeño Larousse, etc. Hay también versiones para estudiantes, jóvenes y niños. (b) Diccionarios de sinónimos y antónimos. Se limitan a señalar los términos de significado similar y de significado opuesto a un término dado. En la generalidad de los casos, simplemente se registran los términos; pero en algunos, como el de Roque Barcia, se suelen explicar los matices que diferencian a los términos. Cuando la significación es idéntica suele usarse el término "homólogo" (en vez de sinónimo). (c) Diccionarios ideológicos o de ideas afines. Son diccionarios que tienen una estructura opuesta a la de los diccionario generales. Estos van de la palabra a la idea; los ideológicos van de la idea a la palabra. Aunque en el mercado se pueden hallar muchos diccionarios que llevan en el título la expresión "e ideas afines", en rigor ellas suelen reducirse a sinónimos y antónimos. La sinonimia y la antonimia son, desde luego, dos afinidades terminológicas importantes; pero además de ellas están la subordinación (relación género-especie) y otras proximidades semánticas, como las voces de los animales, ciertos movimientos, oficios y acciones (v. gr. perro-ladrar), etc. La ordenación, por tanto, aunque pueda basarse en una dispo- sición alfabética básica, es, en realidad, jerárquica, pues el propósito es agrupar bajo un término, los que le son afines (sinónimos, antónimos, subordinantes o genéricos, subordinados o específicos, etc.). En castellano se conocen dos diccionarios ideológicos más o menos buenos, el Diccionario de ideas afines, de Emilio Benot, y el Diccionario ideológico de la lengua española, de Julio Casares. Forzando un poco el concepto se podrían considerar como una variedad de estos diccionarios, los llamados diccionarios temá- ticos. que ponen énfasis en las relaciones de subordinación. (d) Diccionarios ideográficos. Son diccionarios en que las explicaciones no están dadas en palabras, sino en imágenes gráficas. El término casa, por ejemplo, se explica por el dibujo de una casa y, mediante números o letras, se localizan las partes o componentes de dicha construcción: techo, pared, puerta, ven- tana, etc. La diferencia entre un "diccionario ilustrado" y un "diccionario ideográfico" está en que, en el primero, la ilustración simplemente acompaña la explicación: se define o describe la palabra "casa" y, ade- más, se presenta la figura de una casa; mientras que en el segundo, la imagen es la explicación misma: la figura de la casa juega el papel de la definición. Junto a éstos habría que nombrar también los diccionarios que explican la imagen por la palabra, aunque en la práctica ambas funciones son simultáneas. (e) Diccionarios de regionalismos. Recogen el vocabulario típico de una región, generalmente un país, aunque a veces también un conjunto de países o, en el otro extremo, una localidad. Por ejemplo, el Diccionario de bolivianismos, de Nicolás Fernández Naranjo y Dora Gómez de Fernández. (f) Diccionarios bilingües y poliglotos. Un diccionario bilingüe expresa el significado de los términos de un idioma en otro idioma. Normalmente se limitan a registrar el término equivalente. Aunque en algunos casos, las equivalencias van en un solo sentido (de un idioma A a un idioma B), en otros transitan en "doble vía" (v. gr. inglés-español y español-inglés). Cuando los idiomas involucrados son tres o más, se los suele llamar poliglotos (aunque a veces se usa la expresión trilingüe). He aquí algunos diccionarios biblin- gües que, sin excluir alternativas, pueden ser útiles para el lector: Diccionario inglés-español y español-inglés, de Arturo Cuyas. Diccionario francés-español y español-francés, de Rafael Reyes. Diccionario ruso-español, de Y. S. Yaselman, e Ispansko-russkil slovar', de F. V. Kelina. Diccionario alemán-español y español-alemán, de Martínez Amador. Diccionario esperanto-esñaol y español-esperanto, de la Editorial Sopena (serie Lexicón). Diccionario manual latino-español y español-latino, de Agustín Blánquez Fraile. Diccionario manual griego-español, de José M. Pabón S. de Urbina. Para los principales idiomas indígenas bolivianos, se pueden citar: Diccionario qhéshwa-castellano, castellano-qhéshwa, de Jesús Lara. Diccionario aymara-castellano y castellano-aymara, de M. De Lucca. Diccionario castellano-guaraní, guaraní-castellano, de Antonio Guash y Diego Ortiz. 25 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA (g) Diccionarios especializados. Son repertorios de los términos de una determinada materia o de un conjunto de materias afines. Normalmente en el título suele estar identificada la materia. En el vocabulario técnico puede presentarse una de estas dos particularidades, o una combinación de ambas: (1) Que el vocabulario de la materia sea diferente al vocabulario usual (es lo que ocurre a menudo en las ciencias físicas y naturales, las matemáticas, las "jergas" jurídica y contable, etc.); en este caso, sólo una parte del vocabulario especializado es recogido en los diccionarios generales, quedando el resto reservado a los especialistas. (2) Que el vocabulario en gran medida sea recogido del lenguaje general, pero con acepcio- nes diferentes o mejor precisadas. Obsérvese, por ejemplo, lo que significa la palabra "familia" en el uso corriente, en el lenguaje del sociólogo o antropólogo, en el del biólogo, o en el del lexicógrafo o gramático. Como la materia puede influir, no sólo en el contenido, sino también en la estructura y forma de un diccio- nario, bien vale la pena extenderse con algunas líneas sobre ciertos tipos de diccionarios. (1) Diccionarios de literatura, filosofía y artes. En estas disciplinas llamadas "humanísticas", la atención de los autores de diccionarios parece estar orientada preferentemente hacia las personas y en menor proporción hacia los términos. En estas materias, y especialmente en literatura, los componentes del diccionarios pueden ser: (i) términos (conceptos, doctrinas, "ismos", géneros literarios, corrientes y movi- mientos, etc.); (ii) autores; (iii) obras; y (iv) personajes. Aveces, el título señala ya el contenido, pero otras, no. El Diccionario de literatura de F. C. Sainz de Robles reune en el primer tomo los conceptos, términos e "ismos" literarios, y en el segundo y tercero, los autores. El Vocabulario técnico y crítico de la filosofía, de André Lalande es de conceptos y no de nombres propios. En cambio, el Diccionario de filosofía, de José Ferrater Mora reune tanto términos como nombres de filósofos. El libro Diccionario de las mil obras clave del pensamiento, de Denis Huisman, es un típico "diccionario" de libros. Resta señalar que algunos de estos diccionarios tienen secciones separadas para las diferentes clases de componentes, mientras otros los entremezclan. (2) Diccionarios históricos. En los diccionarios históricos, los componentes son básicamente de dos cla- ses: (i) términos técnicos de la ciencia histórica o de carácter genérico (p. ej. "guerra", "heurística", "archi- valía", etc.); y (ii) hechos, lugares, corporaciones y personajes históricos (v. gr. "Guerra ruso-japonesa", "Ayacucho", "Naciones Unidas", "Julio César). A menudo, los que se ocupan del primer componente, no lo hacen del segundo y viceversa; pero hay algunos que reunen ambos, como el Diccionario histórico boliviano, de Josep M. Barnadas. En historia, junto a los diccionarios, hay otros dos instrumentos auxilia- res igualmente últiles: las "cronologías" (en que fecha tras fecha se van señalando los acontecimientos importantes) y los "almanaques históricos" o de efemérides (en que se dispone la información en el orden de los días del almanaque o calendario, como el Almanaque histórico de Bolivia, de Windsor López Vflela). (3) Diccionarios geográficos. En este ámbito la expresión "diccionario geográfico" puede designar los nombres de lugares de una región, país o el mundo entero (v. gr. París capital de Francia; Aiquile, provin- cia de Cochabamba; Magdalena, río de Colombia, etc.); o términos y conceptos geográficos (isla, promon- torio, depresión, llanura, etc.). Los autores de estos diccionarios no siempre hacen distinción precisa en el título. En inglés hay un término especial para desginar el primer tipo: "gazetter. (4) Diccionarios de matemáticas, química, &. En los diccionarios de estas ciencias, hay una particularidad que merece destacarse y no siempre es recogida por los autores: los símbolos gráficos, literales, numé- ricos y algunas fórmulas genéricas construidas con ellos, que deberían ser definicidos con tanta atención como los vocablos. Las matemáticas y la química especialmente tienen una simbología bastante rica, y en cierto modo también la lógica simbólica, la cibernética y la informática. La explicación de los símbolos es pues importante en estas disciplinas. (Es la contrafigura del diccionario ideográfico, que explica las pala- bras con imágenes, mientras en estos diccionarios, las imágenes (símbolos, figuras) son definidas por palabras. Así ocurre, por ejemplo, en el Matematika vortaro kaj oklingva leksikono, de Marc Bavant, que tiene, además de la parte de vocablos, otra de símbolos y figuras). (h) Otros diccionarios. La anterior lista no agota la variedad de diccionarios con que el lector puede enriquecer su colección de instrumentos. Aquí simplemente los enunciaremos. Hay: diccionarios enci- clopédicos (que combinan en un solo cuerpo las características terminológicas de los diccionarios y las 26 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 histórico-descriptivas de las enciclopedias), diccionarios ortográficos, de la conjungación, de homónimos, de la rima (muy últiles para hacer poemas al estilo antiguo), de dudas, de expresiones y modismos, de siglas y abreviaturas, de vulgarimos, del coba (como el de Víctor Hugo Vizcarra), de nombres propios (que recogen genéricamente los nombres y apellidos de personas, pero sin referirse a las personas mismas), etc. Primos hermanos de los diccionarios son algunos instrumentos técnicos muy usados en las ciencias de la información y las técnicas documentales. Nos referimos a los thesauros y a las listas de encabeza- mientos de materias, que son vocabularios controlados o listas de términos encaminados a lograr unifor- midad en la descripción temática de los documentos. Estos instrumentos rara vez definen los términos, pero estructuran las entradas en forma tal que las conexiones entre unos términos y otros (ya sea por similitud, oposición subordinación u otros emparentamientos) aparece con claridad. Finalmente habrá que apuntar que en algunos casos la presencia de índices auxiliares en los diccio- narios (por ejemplo, un guión sistemático, en los alfabéticos, o un listado alfabético, en los sistemáticos) enriquece grandemente la utilidad del instrumento. Si se trata de diccionarios para ser "leídos" por compu- tador, en vez de los índices hay subprogramas para lograr este mismo propósito. Las "reglas" si así pueden llamarse, para hacer buen uso del diccionario son: la. acudir al diccionario cuando el sentido o significado de un término no puede inferirse del contexto (aunque aún en este caso es recomendable verificar con el diccionario el sentido de la palabra o frase); 2a. consultar primero el diccionario general (tal vez sea suficiente para detectar el significado de la pala- bra) y luego el especializado (para verificar o precisar la significación); 3a. poner atención en las diferentes acepciones del término y elegir la que corresponda según la materia y el contexto; 4a. poner atención en el uso figurado o metafórico de algunos términos. II. RESÚMENES "Lo bueno, si breve, dos veces bueno", dice un refrán harto conocido. En nuestra época (y quizá en todas las anteriores) hay drásticas limitaciones al deseo de leer en su integridad todas las creaciones literarias y científicas, o siquiera las más importantes. De aquí surge la necesidad de contar con resúme- nes o guías resumidas de las contribuciones literarias y científicas. Como es imposible leer todo, hay que confiar de alguna manera en quienes han resumido o seleccionado lo mejor. A medida que el lector pro- grese en su arte de leer podrá también desarrollar sus criterios para apreciar esta clase de obras. No faltan personas (profesores, críticos y otros) que consideran que los resúmenes son poco más o menos que crímenes de lesa cultura. Pero la necesidad goza de cierta impunidad, sobre todo en esta época signada por la "falta de tiempo" para toda la gente. Los resúmenes pueden ser útiles a los lectores en dos aspectos: (1) como recordatorios (ayuda-memorias) de lecturas ya realizadas; y (2) como sustitutos (con las señaladas reservas) de los libros originales. En sentido bibliográfico y según palabras de Nuria Amat Noguera , "el resumen es la representación condensada del contenido de un documento, de extensión variable y que refleja o traduce el contenido del documento original".3 Bajo la palabra "resumen" hay básicamente siguiendo a la misma autora antes citada tres niveles descriptivos: (a) Resumen meramente indicativo (a veces llamado "descriptivo"), que en pocas líneas expresa de qué trata el documento, pero casi nunca expone qué se sustenta en él. Frecuentemente se limita a transcribir el sumario o índice de la obra, literalmente o "recompuesto" en lenguaje narrativo. (b) Resumen informativo (o "abstractivo"). "Representa, más ordenada y explícitamente que el resumen descriptivo, el contenido del documento mediante una relación lógica y lineal de los asuntos y puntos de vista allí argumentados".4 Suele tener como extensión unas 200 palabras o menos. 3. N. Amat Noguera, Técnicas documentales y fuentes de información. Barcelona: 1978. p. 145. (Hay reeds. posteriores). 4. Ibídem. p. 146. 27 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA Ni el resumen indicativo ni el abstractivo son supletorios del documento original. En cambio sí lo es el de tercer nivel: Resumen analítico o síntesis.' "Reemplaza al documento analizado. Ello exige que el contenido del análisis refleje fielmente el del documento. Se debe respetar el plan general y la misma terminología del documento original. Proporciona al lector una información, aunque sucinta, completa..."6. Su extensión es muy variable. En las revistas suele oscilar de una a cinco páginas; pero hay, desde luego, resúmenes mucho más largos. En una síntesis de esta clase, quien la ha elaborado se abstiene de hacer juicios valorativos o ideológicos. A los tres niveles anteriores, habría que agregar un dos más: la condensación y el comentario bibliográfico. (d) Condensación. (En la acepción (figurada) que aquí interesa), condensar es "sintetizar, resumir, com- pendiar" (DRAE). De hecho, la jerga documentaria y en la práctica editorial, la condensación es un com- pendio (que a veces alcanza las dimensiones de un libro pequeño) en que se trata de mantener el "espí- ritu" y características de la obra original. A menudo esta condensación implica cierta adaptación o simpli- ficación del lenguaje, ya sea para el lector común, para el lector infantil o juvenil o para el lector extranjero. Ciertos libros son tan extensos que seguramente muy pocos los han leído íntegramente. Tomemos ejem- plos de algunas ediciones extremadamente largas (pues las características tipográficas pueden hacer que se presenten en forma más compacta). ¿Quiénes podrían ufanarse de haber leído la Biblia en su integri- dad; o los 24 volúmenes de la Suma teológica de Tomás de Aquino; o los tres tomos de El capital, de Marx? Inclusive algunas narraciones de ficción, como La divina comedia, de Dente Alighieri, o Don Quijote de la Mancha, de Cervantes, o Guerra y paz, de León Tolstoi y muchas novelas cíclicas, hacen escapar al lector por su extensión. Entre algunos libros que son resúmenes de otros libros se pueden mencionar, por ejemplo, el Compendio de la suma teológica, realizado por Tomás Pégues; el de El capital, hecho por Gabriel Deville, etc. La Biblioteca Billiken de la Editorial Atlántida de Buenos Aires tiene varios libritos con condensaciones de varias obras de la literatura universal. La revista Selecciones del Reader's digest se hizo famosa en gran medida por su "Sección de libros" en que, en pocas páginas, se presentan resúme- nes de obras de actualidad de vasta extensión. (e) Comentario bibliográfico, que trasciende a la mera síntesis; es más difuso en sus alcances, pero más rico en su contenido. En el comentario bibliográfico (unas veces crítico y otras no), el autor del resumen efectúa análisis o disecciones, se pronuncia con juicios doctrinales o de valor, puede tomar partido, o finalmente hacer digresiones sobre la materia. Hay toda una técnica y preceptiva (normatizada en algunos aspectos) sobre cómo hacer los resúme- nes, pero aquí nos desentenderemos de ella. Habitualmente se recomienda al lector hacer resúmenes (o cuando menos extractos) de sus lectu- ras. Confieso que yo muy pocas veces he puesto en práctica esta recomendación. Pero hay personas y empresas que hacen por uno esta tarea. Los resúmenes pueden aparecer a veces como anuncios de "novedades" en revistas especializadas o generales, en los catálogos comerciales, en bibliografías analíticas y críticas; pero sobre todo en revistas de resúmenes, de las que hay varias en diferentes materias. Al lector le será útil contar con uno o más libros de resúmenes (especialmente de obras famosas). Aquí me limito a señalar dos ejemplos, uno para la literatura universal y otro para la literatura boliviana, cuya calidad los hace destacables no sólo como resúmenes, sino como contribuciones a la cultura: me refiero a los Mil libros, de Luis Nueda y Las cien obras capitales de la literatura boliviana, de Juan Siles Guevara. Un problema, no de poca magnitud, de los libros de resúmenes es que últimamente se han publicado muchos y la mayor parte de ellos, de baja calidad. Pero el lector, seguramente podrá orientarse en medio de esta bazofia para cosechar los mejores. 5. El término francés précis, acogido también entre los anglohablantes y empleado en castellano como «preciso", es un galicismo-anglicismo que equivale al resumen analítico o sintético. 6. Ibidem. p. 148. 28 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 III. ANTOLOGÍAS Las antologías son otra forma de selección de la cultura. A diferencia de los resúmenes (que conden- san el contenido y alteran por tanto la redacción), las antologías seleccionan textos que se consideran como los más famosos o los más importantes de un autor, de una materia, de un género literario o de varios, en el ámbito nacional o internacional. Por el hecho de recoger directamente los textos originales, las antologías son libros de lectura; pero por su carácter selectivo son instrumentos orientativos de la lectura. He aquí la razón de haberlas incluido en este trabajo sobre obras instrumentales. Demás está decir que, así como hay buenas y malas novelas, buenos y malos manuales, buenas y malas obras de teatro, hay también buenas y malas antologías. Los puntos de vista o criterios para la elaboración de antologías son principalmente tres: (1) la calidad (se elige lo mejor, de acuerdo a ciertos cánones o parámetros de juzgamiento, criterios que no siempre son fáciles de determinar, pues la idea de "lo mejor" no tiene asideros universalmente aceptados); (2) la fama o popularidad (que se orienta a recoger lo consagrado o masivamente aceptado por el público, criterio muy objetivo y que puede manejarse con cualesquiera instrumentos de acopio o sondeo de opi- nión: encuestas, entrevistas, éxitos de librería, etc.); y (3) la preferencia personal del compilador (el más subjetivo de los criterios, pero también el único al que no pueden dirigirse objeciones por parte de los críticos o del público); las "preferencias" no necesariamente han de coincidir (aunque en muchos casos quizá lo logren) con lo mejor o lo más famoso. Las antologías pueden limitarse simplemente a recoger textos o pueden "mejorarse" con informacio- nes históricas, biográficas y críticas. Un tipo especial de antología de inegable utilidad en el proceso de enseñanza-aprendizaje, es la crestomatía, definida por la DRAE como "colección de escritos selectos para la enseñanza". En castella- no, el término se usa poco, y en muchos casos loS compiladores emplean el término "antología" para designar una crestomatía (como ocurre, por ejemplo, con la Antología boliviana: para escuelas y colegios, de Emilio Finot, a diferencia de la Crestomatía boliviana, de Gustavo Adolfo Otero). Otro tipo especial de antologías son los índices. Son selecciones menos rigurosas que las antologías propiamente dichas. De hecho, mientras en una antología rigurosa se elige lo mejor; en un índice simple- mente se excluye lo peor. Las antologías no están restringidas al ámbito literario (aunque en este sean más abundantes que en otros). Hay antologías literarias y no-literarias. Entre estas últimas podríamos citar, como ejemplo, la Anto- logía pedagógica de Bolivia, de Mariano Baptista Gumucio, o la Antología filosófica, de José Gaos. Un tipo antológico especial es el de citas, pensamientos y frases célebres. Recogen aforismos y sentencias de pensadores y autores famosos. En muchos casos se ordenan alfabéticamente por temas, razón que ha inducido a veces a designarlas como "diccionarios". Hay muchísimas selecciones de esta clase; en su mayor parte están hechas ligeramente y rara vez tienen los respaldos bibliográficos adecua- dos. Muchos pecan de sesgados por prejuicios políticos, religiosos o nacionales. Su misma organización es a menudo objetable y no siempre cuentan con índices auxiliares que faciliten su consulta. Creemos que entre las mejores selecciones de esta clase en español están el Diccionario de la sabiduría, de Tomás Borrás y F. C. Sainz de Robles, y el libro Frases célebres de hombres célebres, de Manuel Pumarega. En Bolivia también se ha intentado compilar este tipo de obras; sirva de ejemplo Pensamientos célebres, del profesor Carlos Prieto. Las antologías personales permiten muy claramente la utilidad que tienen para el lector. Aunque a veces se titulan Antología, es más frecuente el empleo de las frases Páginas escogidas u Obras escogi- das. Estos libros permiten al lector ahorrarse mucho tiempo y muchos esfuerzos en conocer a un autor, pues se supone que ofrecen lo más importante o trascendente de su producción. Algunos ejemplos extre- mos podrían ilustrar su utilidad: piénsese lo que significaría comprar y despues leer los 27 tomos de las Obras completas, de José Martí; los 12 tomos de las Cartas del Libertador, más el volumen de sus Procla- mas y discursos; o los 55 tomos de las Obras completas, de Lenin. Afortunadamente, en estos casos y en 29 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA muchos otros, hay ediciones que, en un solo volumen, nos ofrecen lo mejor de sus escritos. Quizá no esté demás decir que ciertos libros muy extensos han sido también motivo de extractos antológicos, como aquellos que contienen "la mejores aventuras" del Quijote, o pasajes seleccionados de la Biblia, etc. Por último, advertimos que seguramente no hay antología alguna que satisfaga totalmente a todos. Siempre los lectores tienen algo que reclamar, ya sea por exceso o por defecto y me animo a pensar que tampoco hay antólogo que esté plenamente satisfecho de su selección. Para terminar esta sección, me permito ofrecer una lista de antologías literarias internacionales y nacionales que podrían ser útiles a un lector boliviano: Antología de la poesía universal, de la Editorial Alfredo Ortells. Los titanes de la oratoria, de José Planas. Antología de cuentistas hispano-americanos, de José Sanz y Díaz, o cualquier otro más moderno. Bolivia escribe, de Mariano Baptista Gumucio. Las cien mejores poesías bolivianas, de Juan Quirós. Antología del cuento boliviano, de Armando Soriano Badani. Antología del cuento boliviano moderno, de Manuel Vargas. Antología de la oratoria boliviana, de Porfirio Díaz Machicao. Antología del teatro boliviano, de Porfirio Díaz Machicao. Medinaceli: escoge, de Carlos Medinaceli. La literatura de los quechuas, de Jesús Lara. Literatura aymara, de Xavier Albó y Félix Layme. IV. BIBLIOGRAFÍAS Las bibliografías son, en términos simples, listas de documentos impresos y/o publicados (sea en soportes reales como libros, artículos o discos compactos, o en soportes virtuales, como las páginas WEB de internet). Su ámbito geográfico puede ser nacional o internacional, y su temática, general o especializa- da. Normalmente las bibliografías se limitan a registrar las obras con los datos esenciales para su identi- ficación y recuperación, sin comentarios, aunque últimamente hay una cierta tendencia a acompañar cada ficha de un resumen indicativo o abstractivo. Su utilidad para el lector estriba en que lo orienta en el frondoso mundo de la creación científica o literaria. Según datos proporcionados por Th. Besterman, hasta hace unos dos decenios se publicaron en el mundo no menos de cien mil bibliografías, lo cual revela que este tipo de obras requiere a su vez de orientaciones selectivas. Sin entrar en mayores detalles técnicos, diremos que, en cuanto al acopio informativo, hay dos clases principales de bibliografías: las exhaustivas (que tienden a registrar "todo" lo publicado dentro del alcance temático y geográfico elegido)' y las selectivas, que ofrecen listas de lo que se considera "lo mejor" o lo "más importante" de la producción pasada o reciente, ya sea en una o varias materias, uno o varios países, etc. Estas bibliografías selectivas son ciertamente las más útiles para el lector corriente. (Las otras son más útiles dentro de los ámbitos de la investigación profesional especializada). Una buena bibliografía, además de estar redactada con arreglo a las normas de descripción y análisis, debería estar dotada de mecanismos que faciliten su consulta y la recuperación de la información. Esta tarea es más "fácil" cuando el mecanismo empleado es el computador (ya en forma individual o en las redes telemáticas); en el caso de libros y otros formatos tradicionales, tendría que tener índices que permitan encontrar la información por varios caminos o puntos de acceso. Cada país y cada materia cuenta con uno o más instrumentos de intención exhaustiva en materia bibliográfica. En Bolivia están las grandes obras de Gabriel René Moreno, Arturo Costa de la Torre, Wer- ner Guttentag y la que ha iniciado la Biblioteca Nacional. Pero aquí nos limitaremos a señalar algunas de 7. Los linderos temático y geográfico son los más importantes, pero no los únicos. El alcance de una bibliografía puede también delimitarse en cuanto al tiempo, el tipo de material y otros criterios. 30 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 mediana o pequeña extensión que (a pesar de la desigualdad que presentan en época y extensión) podrían ser útiles para que el lector conozca y maneje estos instrumentos. Bibliografía de bibliografías bolivianas, de Juan Siles Guevara. Introducción a los estudios bolivianos contemporáneos, de Josep M. Barnadas. Bibliografía jurídica boliviana, 1825-1954, de Manuel Durán Padilla. Bibliografía boliviana sobre educación, de Gabriela Vidaurre y otros opúsculos afines publicados por el CEBIAE compilados principalmente por Delfina Paco. Bibliografía geográfica de Bolivia, de Jorge Muñoz Reyes. Bibliografía de bibliografías agrícolas bolivianas, de Armando Cardozo G. Bibliografía boliviana de ecología, de Consuelo Cardozo. Y el ya citado libro de Juan Siles Guevara, Las cien obras capitales de la literatura boliviana, que es inexcusable en materia literaria. V. OTROS INSTRUMENTOS Otros instrumentos útiles para el lector podrían ser: Las gramáticas, que describen la estructura del idioma. Son, en cierto modo, el complemento natural de los diccionario. La más célebre Gramática castellana es la Andrés Bello; pero como instrumento para la lectura sería suficiente una de carácter elemental o medio, como la de Amado Alonso. Los repertorios biográficos, que reunen biografías sucintas de personajes del pasado o del presente). Los atlases (especialmente los geográficos). Los almanaques, como el Almanaque mundial. Las enciclopedias (por lo menos una de tamaño pequeño. En su tiempo la de Herder llegó a tener mucho prestigio), y otra escolar, como Oceano, Aula, u otra). Y ciertas obras que atienden aspectos de curiosidad, como el Libro Guiness de los records, etc. Entre los instrumentos "fabricados" por el propio lector, seguramente los más importantes son: el cuaderno de notas (o, alternativamente, el fichero manual o electrónico) y el album de recortes de prensa. Del primero, ya hemos dicho que no todos los lectores toman notas. En algunos casos, el lector se limita a subrayar o marcar sus libros, y algunas veces a hacer anotaciones marginales. Algunos cuadernos y notas de esta clase, cuando el lector ha sido una persona destacada, se han hecho famosos y han sido reproducidos en ediciones especiales; pongo como ejemplo, las Notas a los principios de economía polí- tica de Malthus, de David Ricardo, y los Cuadernos filosóficos de Lenin. El álbum de recortes se justifica por el hecho de que la información de los periódicos (salvo intereses especiales de los investigadores o historiadores) pierde actualidad en el mismo día en que se publican; pero puede que el lector encuentre en ellos algún material de interés más duradero (ya sea por simple interés personal o por razón profesional). Por tanto el album de recortes se constituye en instrumento ampliatorio de las lecturas. Para formarlo, más que cuadernos deben emplearse hojas sueltas que permi- tan una ordenación fiexible.8 Poco a poco, el lector se irá dotando seguramente de los instrumentos antes señalados y de otros que le faciliten su convivencia con los libros. 8. Sobre el uso de los recortes en la alfabetización Patricia Collazos Bascopé ha escrito un opúsculo interesante: Con la venda en los ojos. La Paz: Alcaldía Municipal, 1992. 67 p. 31 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 Los DERECHOS DE AUTOR, LA PIRATERÍA Y LA REPROGRAFÍA Armando Gutiérrez Martinez "Del ingenio humano nacen las obras de arte y las invenciones. Estas obras aseguran una vida humana digna. Es deber del Estado proteger las artes y las invenciones. (Texto tomado de la inscripción que aparece en la cúpula del edificio de la sede la Organización Mundial de Propiedad intelectual (OMPI) Ginebra-Suiza). Desde que se inició la era del libro impreso, hace mas de 500 años, con el advenimiento de la imprenta de tipos móviles de Gutenberg, se tuvo conciencia de que el libro poseía doble identidad, por una parte como vehículo de educación y cultura, así corro el elemento básico de la alfabetización; por otro lado, como un objeto o producto manufacturado en el que participan el autor, el editor y el librero o detallista, hasta llegar al destinatario final, en este caso el lector o usuario, esto sujeto a las leyes del mercado. El desarrollo tecnológico alcanzado por la humanidad en los últimos años (a partir de la conclusión de la 2da. Guerra Mundial en 1945), ha llegado a perfeccionar mecanismos y dispositivos de reproducción de una variedad de gamas y distintos tipos de materiales, lo que hoy en día podernos decir que no existe un solo producto de la industria cultural que no pueda ser reproducido por estos aparatos, lo cual afecta seriamente no solo al autor y titulares del derecho, si no también al mismo país, por la defraudación de impuestos y el poco incentivo a la creación artística, literaria y científica. Sin lugar a dudas, a la mayoría del público en general pareciera no interesarle el problema de la piratería y la copia ilegal, especialmente a la gran masa de estudiantes universitarios principalmente, ya que en diversas entrevistas realizadas a estudiantes de la Universidad Católica Boliviana UCB y la Univer- sidad Mayor de San Andrés (UMSA), principales casas de Estudio Superior en la ciudad de La Paz; las entrevistas dieron el siguiente resultado: "Las fotocopias te salen mucho más baratas que tener un libro; aparte de que no necesitas leerlo todo, si no tan solo una parte /.../ Los mismos catedráticos te incitan a su uso, no te mencionan el libro, pero si, donde puedes conseguir una fotocopia. Hoy por ejemplo, tengo que fotocopiar casi medio libro..." (Estu- diante de la UCB de Comunicación social, del 3er. Año) "Por el lado legal, es una medida indiscutible, pero si eso sucede, de seguro que nos subirán el precio de la fotocopia y eso no nos conviene. Nosotros nos regimos estrictamente al uso de la copia; es como nuestra materia prima, además esto no solo sucede con los libros, también con los apuntes. (Estudiarte de la UMSA, cuando se le preguntaba si estaba de acuerdo en que se cobrara un arancel por el uso de material protegido por el derecho de autor)1. Al respecto, el escritor Italiano Humberto Eco, autor de varias novelas y ensayos, verdaderos betse- Ilers mundiales como El Nombre de la Rosa y el Péndulo de Foucault, en un conferencia dictada en la biblioteca comunal de Milán, decía: "La fotocopia es un instrumento de suprema utilidad, pero muchas veces constituye también un alibí (una coartada, un pretexto) intelectual; es decir, al salir de la biblioteca con un manojo de fotocopias, uno tiene la certeza de que nunca podrá leerlas todas, ni siquiera mas tarde podrá encontrarlas, pero si disfru- ta la sensación de haberse adueñado de aquellos libros reproducidos. Antes de la civilización "Xerox", esta persona compilaba a mano largas fichas en las salas de consulta de la biblioteca y algo le quedaba en la cabeza. Con la neurosis de la fotocopia se corre el riesgo de que se pierdan jornadas en las bibliotecas para fotocopiar textos que después nunca serán leídos"2. De igual forma, la escritora brasileña Ruth Rocha decía: 1. Opiniones tomadas del matutino Hoy, septiembre 6, de 1997, p. 14. 2. Citado por Mónica Torres. 33 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA "...es increíble que los profesores manden a los alumnos a hacer fotocopias de varios libros, en lugar de recomendar la lectura de libros. Las universidades no intentan formar profesionales que deberían ser capaces de leer un libro entero y de formar sus propias bibliotecas". Se pregunta: "¿Serán este tipo de profesionales que se están formando en las universidades?3 El acto de creación de una obra literaria, artística o científica, es parte del ingenio humano por lo tanto, todos somos autores y creadores en potencia. Esto genera al autor un derecho sobre la obra de su creación en lo que se viene en llamar "Derecho de Autor", dentro de la legislación de origen romano como la nuestra, y "Copy Right" dentro la legislación anglosajona. Las convenciones internacionales y las leyes nacionales en materia de derecho de autor, como el caso boliviano, la ley 1322 o Ley de Derecho de Autor, lo que hace es simplemente reconocer este derecho que se extiende más allá de la muerte del autor, que en la gran mayoría de los países es de 50 a 70 años después de su muerte (post mortem), aunque este plazo se pretende extender hasta los 100 años. Finalmente, el Derecho de autor se halla establecido dentro de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el mismo que indica en su Art. 27, inc. 1: "Toda persona tiene derecho a la protección de los intereses morales y materiales que le corresponden en razón de las producciones científicas, literarias o artísticas de que sea autora". EL DERECHO DE AUTOR Dentro del derecho de autor existen dos figuras jurídicas claramente establecidas como son los Dere- chos Morales y los Derechos Patrimoniales, establecidos dentro de la legislación boliviana. Los Derechos Morales, establecidos en el Art. 14, indican al respecto: Art. 14.- El autor tendrá sobre su obra un derecho perpetuo, inalienable, imprescriptible e irrenunciable para: a) Reivindicar en todo tiempo la paternidad de su obra y, en especial, para que se indique su nombre o seudónimo cuando se realice cualesquiera de los actos relativos a la utilización de su obra. b) Oponerse a toda deformación, mutilación y modificación de la obra. o) Conservar su obra inédita o anónima. Después del fallecimiento del autor, no podrá divulgarse su obra si éste lo hubiera prohibido por disposición testamentaria, ni podrá revelarse su identidad si aquél por el mismo medio, no lo hubiere autorizado. Los Derechos Patrimoniales se hallan establecidos en el Art. 15 y se refieren de la siguiente forma: Art. 15.- "El autor de una obra protegida o sus causahabientes tendrán el derecho exclusivo de reali- zar, autorizar o prohibir cualesquiera de los actos siguiente: a) Reproducir su obra total o parcialmente. b) Efectuar una traducción, una adaptación, un arreglo o cualquier transformación de la obra. e) Comunicar la obra al público mediante la representación, ejecución, radiodifusión o por cualquier otro medio de difusión. Al respecto, Delia Lipszyc, acota: "El Derecho de Reproducción es la facultad de explotar la obra en su forma original o transformada, mediante su fijación material en cualquier medio y por cualquier procedimiento que permita su comunica- ción y la obtención de una o de varias copias, de todo o parte de ella. Esto significa que el autor es quien debe en cada caso autorizar la reproducción total o parcial de su obra". El Art. 16 de la Ley 1322 o Ley de Derecho de Autor, establece: Art. 16.-"El derecho de reproducción consiste en la multiplicación y fijación material de la obra por cualquier procedimiento que permita hacer conocer al público como la imprenta, fotografía, grabado, litografía, cinema- tografía, fonografía, cinta magnética con sonido, imágenes o ambos, o cualquier otro medio de reproducción". De esta forma, el derecho de reproducción comprende: a) La edición.- En su sentido amplío se extiende a toda forma de edición grafica (tipografía, linotipia, off- set, etc.); es decir, los proceso de .impresión como el dibujo, grabado, fotografía, fotocopiado, microfilma- ción y todo procedimiento de las artes gráficas. 3. Ibidem. 34 REVISTA DE BIBLIOTECOLOGÍA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA • VOL. 9 No. 14. Dic. 2005 b) La reproducción sonora o audiovisual.- Incluye la realización de copias de discos y casetes, la fijación o reproducción de todo material audiovisual, incluyendo las películas cinematográficas, mediante la utiliza- ción de medios mecánicos, acústicos o electrónicos. c) La reproducción gráfica de obras. Incluye la realización de copias a partir de un original mediante el fotocopiado o cualesquier procedimiento análogo al mismo. d) La reproducción de obras en sistemas de computador. Incluye todo proceso de fijación de obras, ya sea en las memorias de un computador o en sus sistemas de almacenamiento magnético corno cintas, dis- quetes, CD Roms, etc., (TORRES, M.1996: 3) LIMITACIONES AL DERECHO DE AUTOR Hasta aquí se ha visto las prerrogativas que tiene el autor con respecto a la obra de su creación; sin embargo dentro de las legislaciones autorales se establecen ciertas excepciones en las cuales se permite la utilización de obras, sin necesidad de solicitar la previa y expresa autorización del autor o de sus titulares; por este mismo hecho, .sin tener que pagar ningún tipo de retribución económica por tales utilizaciones. En el Art. 27 inc. II de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se establece: "Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad y a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y los beneficios que de él resulten". Como se puede apreciar en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, existen dos princi- pios que pueden parecer contradictorios, por que en una de ellas se establece el estricto control del autor sobre la obra de su creación (Art. 27 inc. I) y por la otra, el derecho que tiene el ciudadano común a utilizar estas obras en fama libre (Art. 27, inc. II). Sin embargo no existe tan contradicción, porque el espíritu de esta declaración es que el uso que se realice de las obras protegidas por el derecho de autor, no sean abusivas y no persigan el lucro, si no mas bien, el disfrute de las obras producto de la creación intelectual del hombre en sus diferentes formas. Lo anterior se halla plenamente ratificado en el Convenio de Berna, el mismo que hace referencia a este aspecto, de la siguiente manera: Art. 9, párrafo 2 "Se reserva a las legislaciones de los países de la Unión, la facultad de permitir la reproducción de dichas obras en determinados casos especiales, con tal de que esa reproducción no atente a la explotación normal de la obra ni cause un perjuicio injustificado a los intereses legítimos del autor". Esta norma establecida en el Convenio de Berna, dio lugar al surgimiento de la doctrina del "Fair use" en la legislación norteamericana del año 1976. El Fair use, es el derecho al uso razonable de otras protegidas por el Derecho; es el privilegio que se concede a personas ajenas de los derechos del autor o titular de los derechos, para utilizar el material prote- gido de forma razonable, sin necesidad de obtener previamente el consentimiento del autor, siempre y cuan- do tal utilización no vaya en detrimento de los derechos que asisten al titular, bajo las siguientes condiciones: a) El propósito o carácter del uso.- Este no debe ser comercial, más bien con fines educativos, de investi- gación, crítica o comentario literario, redacción o noticia. b) Naturaleza de la obra protegida.- La otra puede ser original, derivada, compilada, traducida, etc. c) Sustancialidad de la parte utilizada en proporción a la totalidad de la obra.- Debe primar lo más necesa- rio de la otra para su uso. d) Impacto de tal utilización en el valor de la obra.- Hace referencia de cual es el valor de la utilización de la obra. EL DERECHO DE AUTOR Y LA BIBLIOTECA Aunque dentro de la Ley 1322 Ley de Derecho de Autor en Bolivia, no existe ninguna disposición legal al respecto, en el nuevo Código de Propiedad Intelectual que se viene tratando en el Congreso de la República, existen artículos referidos al derecho de autor y la biblioteca, que fueron tratados y concensua- dos. Sin embargo, a efecto de ilustración, en la Ley de derecho de autor de Colombia, existe un artículo al respecto, la cual dice al respecto: 35 CARRERA DE BIBLIOTECOLOGIA Y CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN - UMSA Art. 38.- las bibliotecas públicas pueden reproducir, para uso exclusivo de sus lectores y cuando ello sea necesar